¡Vámos a Aburrirnos!

Hace algunos años, por errores o no, me aburrí.

En un aula sin sentimiento y con algo de sentido…

En la actualidad lo que nos preocupa va más allá de lo que somos, pues el objetivo es poseer, objetivo impuesto por la colectividad de la que formamos parte, creemos que lo importante es ser símbolos del poder y aunque creamos que podemos contra el aburrimiento y la posesión, nadie está exento, al encontrarnos inmersos en la cotidianidad somos víctimas de una soledad acompañada, no vivimos solos, pero nos sentimos solos.

Hay formas de ocultar nuestras verdades, muchos podrán decir que el consumo es una forma de tapar los vacíos en los que nos encontramos, pero no solamente compramos a causa de la sociedad capitalista en la que vivimos, existen otros factores que nos rodean y nos hacen ser parte de este sistema, tal vez estos mismos factores sean producto del tipo de sistema, pero no son directamente el sistema; uno de estos y del que trataran las siguientes páginas es el aburrimiento, por ahora lo encuentro como una consecuencia más de lo mencionado anteriormente, la posesión, el poder, el capitalismo y consumismo.

El aburrimiento, el ocio, la actualmente conocida “hueva” de todo adolescente y a veces de los ya no tan adolescentes, forman parte de un todo que de una u otra forma, a veces más, a veces menos, nos hacen incapaces de actuar, una actuación de cualquier tipo, interpretando cualquier papel, queda nula y desaparece, se pierde en la espiral del “mañana lo hago”.

Cabe mencionar que no es lo mismo el ocio que el aburrimiento, el tiempo de ocio nos encuentra, no lo buscamos, en esos ratos de inmersión podemos ser capaces de crear, crear lo que sea, no precisamente hablo de una creación artística o una creación útil, si fue pensado en algún momento, seremos capaces en algún momento de utilizarlo para algún fin, con el ocio no nos enfrentamos al aburrimiento como tal, al escuchar a varias personas opinar sobre el aburrimiento del que en ese momento se sentían víctimas, mencionaron en su mayoría estar cansados al momento de estar aburridos ¿En qué punto se encuentran, el aburrimiento con el cansancio?

“Debe de ser muy difícil escribir una canción teniendo que terminarla, o dicho de otro modo, a veces sale, a veces sale otra cosa y a veces ninguna: puede que el ocio no haya logrado el cubismo ni regresar con el pan, pero logró una bonita tarde o un tiempo interesante, y si para eso no es la vida y para eso no sirve que exista la sociedad, entonces quién sabe para qué más, porque, hasta donde puede razonarse, no se trata de calidad de resultados, sino de la calidad de la vida.” (Fernández, 2009)

No es necesaria la tradicional forma de producir en masa, simplemente observar el atardecer en un día de ocio puede traernos la satisfacción del día, no nos vemos obligados a terminar si comenzamos, no hay por qué seguir ese orden si no estamos conformes con nuestros productos.

Suponemos que estamos aburridos por no hacer algo y si estamos cansados al momento de estar aburridos debimos de haber hecho algo antes, esta parte ambigua quizá sobre el aburrimiento se aclaró con una frase “lo que pasa es que estamos cansados de no hacer algo”, lo que me hizo pensar que el problema se trata de la monotonía o del hecho de vivir en un lugar y trabajar en otro y convivir con gente y que nada de esto produzca placer; podría seguir divagando sobre el papel del cansancio en el aburrimiento, pero creo que por ahora no llegaría a algo concreto.

Para continuar con las características encontradas en el aburrimiento, pude observar y escuchar que quien se encuentra en esta condición expresa sensaciones de ansiedad, preocupación y a veces culpa por “no hacer” o producir, que es lo que en esta era importa, y vivir en un mundo supuestamente activo cuando alguien no realiza acciones es catalogado, estereotipado, pues es de las pocas cosas que sabemos hacer: etiquetar con adjetivos como flojo, nini, bueno para nada, etc. conceptos que son posmodernos.

Sin embargo, cuando estas etiquetas se dirigen a nosotros, justificamos nuestras acciones con toda clase de pretextos: jamás estamos aburridos, jamás somos ociosos, jamás desobligados, siempre tenemos algo que hacer y cosas en mente, somos personas ocupadas, lo que nos da estatus de alguien importante que se mueve en la sociedad de una manera cambiante y con esto el slogan de esta era “Soy auténtico y único”.

La paradoja de no hacer algo nos tiene abrumados, en los adolescentes se critica el aburrimiento de manera exhaustiva, pero los viejos están bien cuando no hacen, porque bien dicen los demás “Ellos ya trabajaron lo que tenían que trabajar”, a veces la misma sociedad los orilla a seguir produciendo, como al ir al supermercado y encontrar un “cerillito” (niño) y al siguiente día regresar y observar que ahora es un adulto mayor y escuchar algunos comentarios como que, éstas decisiones de emplear a gente mayor los ayuda, en lugar de analizar la problemática social económica y darnos cuenta de que no somos lo suficientemente autónomos como estado para mantener a estos adultos si es que como mencionan “Ya trabajaron mucho”, también dicen que lo hacen para no estar aburridos y sin qué hacer en sus hogares, mejor eso a estar solos escuché, pero cómo podemos decidir de esa manera por ellos.

Pero bien, regresando al tema que por ahora nos compete, creemos que no somos parte de ellos, de los aburridos, y queremos demostrarle a los demás lo mucho que hacemos cuando en toda clase de redes sociales explicamos en nuestros estados qué hacemos, cómo lo hacemos, cómo nos sentimos; por qué es así, entre toda clase de explicaciones de nuestra “vida privada”.

Esas fotos que aparecen en estas mismas redes donde demostramos que somos seres activos que continuamos moviéndonos a pesar de todo. Por ejemplo, en alguna fiesta alguna vez observaba a una chica que se encontraba hasta cierto punto inconforme con lo que pasaba a su alrededor, sus amigos no le prestaban atención y ella sólo se movía en su lugar para lo que en una fiesta resulta extraño, en ese momento ella se tomó una foto y lo primero en lo que pensé fue, “seguramente en cualquier red social que utilice, mencionará que fue la mejor noche, que estaba súper divertida, que estaba con sus mejores amigos y que había un muy buen ambiente”, claro, estas sólo fueron mis suposiciones, pero cuántas veces no hemos sido víctimas de lo mismo, sabemos que nos encontramos aburridos, pero también sabemos que aparentar no le va mal a nadie, pues lo que diga el otro es más importante para nosotros que lo que pensemos nosotros mismos, la forma de ahora es existir a partir del otro, en el sentido de que, lo que opine este será tomado como la única verdad que nos afecte para bien o para mal, pero que al final eso es lo que nos mueve.

Nos disfrazamos con supuesta autenticidad, pero en realidad no tenemos la más mínima idea de qué sea eso pues nos encontramos tan sumergidos en una era de contacto con el consumo que lo nuevo deja de ser nuevo una vez que comienza a existir. El aburrimiento nos ataca y nos enseña u obliga, depende de los ojos del espectador, a hacer algo de nuestras vidas, a completar los ciclos establecidos, sin embargo no somos capaces de hacerlo, pensamos en utopías pero no pensamos que somos la incapacidad en forma para crear utopías.

La filosofía nos habló hace mucho del aburrimiento, planteando asuntos como los siguientes: Kierkegaard, por ejemplo, nos menciona la posibilidad de que a causa de un dios aburrido, el mundo está poblado: “Dios se aburría y por eso creó a Adán, ambos se aburrían y vino Eva”. La existencia humana en una de sus primeras formas, debe pasar por el aburrimiento y la melancolía, siendo ejercicio para la vida estética. Por otro lado, se pensaba que en la vida debíamos divertirnos, así podríamos llegar a la muerte sin darnos cuenta y no sufrir en ese momento o al menos entender que después de un buen rato ya era hora de dejar de existir. Lacan, plantea “pasiones del alma” frente a las de Descartes y entre ellas encontramos al aburrimiento.

También se puede recurrir al aburrimiento al salir a la calle y observar lo que hacemos por no aburrirnos y así, encontramos personas que compran compulsivamente, personas que no tienen dinero y lo gastan a través de un plástico, algunos colegas nos habrán enseñado que esto es formar parte de patologías y que deberán ser tratados intensamente hasta ser curados, pero no entendemos la incompletud del ser en la cual nos hemos basado en los últimos años, pues no podemos contemplarnos, ni contemplar al otro con base en una totalidad, volvemos a la utopía, características que se observan en el nihilismo de Friedrich Nietzsche.

Otra forma de no estar aburrido en ésta era, son las adicciones, poco a poco comenzamos el consumo crónico de cualquier sustancia o no sustancia y lo convertimos en adicción, alcohol, drogas, sexo, comida y hasta lo que menos imaginamos se disfraza de ingenuo y podemos crear adicción hasta para la escuela, los libros, las personas; no atribuyo la consecuencia de la obesidad por ejemplo, solamente al aburrimiento, pero podría incluirse en los factores sociales, acompañado de otros factores de la misma índole o de alguna otra causa.

Por otro lado, si observamos a otras especies, no encontramos aburrimiento por ninguna parte y ahora recuerdo a mis tías pensando en los animales que encontramos al ir caminando un día por la calle, simplemente estaban acostados sobre sus patas en una esquina y todas ellas estaban de acuerdo en que los animales estaban aburridos porque ya no tenían nada que hacer, lo que a mí me llevo a discutir con ellas, pero son ese tipo de peleas que inevitablemente perderemos aunque tengamos la razón.

El ocio es el aburrimiento posmoderno para los individuos, queremos ser capaces de producir, sentir que producimos, decimos que tenemos tiempo de ocio en el cual encontramos fin a todas las actividades que realizamos, si lo planteamos de esta manera, en el aburrimiento también hay un fin, tal vez no explícito, pero lo tenemos.

Ahora bien ¿Qué nos dicen los medios sobre el aburrimiento? En general podría decir que no dicen más que lo que no debemos hacer, pues estar aburrido está mal, por eso siempre nos convencen de salir, de ir a fiestas, de ingerir bebidas alcohólicas y aunque parezca que nuestra sociedad está en contra, también nos motivan a ingerir drogas, en las películas “de moda” y las series de televisión, los personajes principales son el estereotipo de todo individuo observador y de estos estereotipos podría mencionar varios que cuentan con estas características de adicción.

Por otro lado, nos mantienen “ocupados” con noticias y programas interminables, hasta contamos ya con horarios de insomnio para los que no puedan dormir y se ocupen en algo y qué mejor que ver la televisión, así como “información” dentro de sus restricciones; en mi caso, me encuentro aburrida de todo lo que los medios hacen de nosotros, en este sentido creo que siento apatía por todo lo que conlleva su tergiversada información, antes recuerdo que con gusto comentaba y me apasionaban estos tema de opinión pública y ahora simplemente prefiero omitirlo, sentimiento que he encontrado en varios compañeros y amigos.

¿Y en internet? Pues ya agotados mis recursos, refiriéndome a humanos para discutir el tema en cuestión recurrí al internet, lo primero fue google y al escribir aburrimiento, como sabemos la primer página fue Wikipedia y encontré ciertas cosas que ya había escrito, pero algunas otras de las que no tenía idea, como que el fastidio de este aburrimiento es causado generalmente por molestias o disgustos y que no hay alguna distracción o diversión en esto, parece similar a lo que intentaba comentar al inicio, el problema con esto es que reafirman lo que mencionaba, tenemos la necesidad de “estar divertidos” siempre y creo que si siempre estamos divertidos, esa será la normalidad y entonces nunca lo estaremos. Y bien, citando directamente dicha página, nos dice que el aburrimiento es “la existencia desprovista de sentido, cuando ya no queda nada por perder, nada a que temer” y proviene del latín ab- prefijo sin, horrere, horror, para mí esto quiere decir que estamos absortos en la monotonía.

La búsqueda se extendió y revisando Facebook lo que encontré, además de lo ya comentado sobre fotos y apariencia fue una extensa serie de comentarios sobre “YO estoy aburrido, YO no sé qué hacer, YO… YO… YO…”, no sé si se escribe sobre sí porque es lo que más se conoce, pero la constante alusión a uno mismo es aburrida y cansada, por lo que resulta ser un perfecto ejemplo para continuar con estas líneas, también buscamos qué hacer, pero un qué hacer que no implique mucho movimiento, ni físico ni mental, por ejemplo un buen juego de candy crush o de farm ville, también nos resultan aburridas las notificaciones constantes para pertenecer a esta red de jugadores de Facebook.

Y para terminar con mi búsqueda por internet, hablaré un poco de lo que encontré en twitter, lo que más se nota en los tweets de la gente es la mención del aburrimiento sobre un momento porque saben que vendrá otro mejor dentro de poco, lo que causa que esa espera se haga más larga, pero sin olvidar la importantísima parte de querer ser observado por el otro. “Yo me aburro, pobre de mí”. Por ejemplo:

“Gente bruta que pone “Estado Sentimental: Aburrido” ¿acaso el aburrimiento es un sentimiento?”

“Aburrimiento máximo… tengo la sensación de que fuese domingo…. NOOO”

“Que aburrimiento por favor!!! Quiero irme ya”

“El aburrimiento y el hambre son directamente proporcionales.”

¿Repercusiones en el aburrimiento? Para este momento habrá quedado clara la postura frente a éste síntoma de la vida diaria, pero no he abordado la postura de un niño frente al aburrimiento, vale la pena observarlos al llegar a la escuela, son muy diferentes los niños que van al kínder, que los niños que van a la primaria y peor aun los que van a la secundaria, si es que se les puede llamar niños todavía; para un niño que asiste al kínder el aburrimiento se observa cuando en clase ya no saben qué hacer y las repeticiones de palitos y bolitas han sido suficientes para lo que a ellos respecta, pero me cuesta trabajo pensar en cómo se aburre un niño tan pequeño, tal vez si me regresara algunos muchos años encontraría que yo me aburría cuando no encontraba con quién jugar, padecimiento de ser hijo único, supongo. Para los niños mayores es más claro el aburrimiento cuando se encuentran sentados en clase y el tedio comienza a invadirlos. Y los profesores todavía se preguntan por qué los niños cometen travesuras.

Normalmente quisiéramos controlarlo todo en el sentido de que si el aburrimiento no existiera, nos sentiríamos mejores, por eso llamamos pasatiempos a los pasatiempos, estos hobbies que como sabemos sirven para ocuparnos de manera no perjudicial, en su mayoría, yo los colocaría en la categoría de ocio, hacemos algo y nos distraemos, dejamos de estar aburridos, de ser una carga para el que dice que no lo está y nos cansamos, para ahora sí tener razones suficientes para decir que debemos descansar.

Terminaré así con el presente ensayo porque ya me aburrí.

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